La doctora M. ª Dolores
de la Puerta ( @doctoradelapuerta) presentó
su segundo libro “La microbiota estresada. Cuida tu intestino para
superar la ansiedad, mejorar tu salud y ser más feliz” el viernes 8 de
marzo de 2025 en el Club Faro en el MARCO (Museo de Arte Contemporáneo) de Vigo.
El
auditorio se quedó pequeño, porque hubo personas que no pudieron entrar, y fue
una pena que se perdieran la maravillosa presentación de LA MICROBIOTA que nos hizo
la doctora.
Luego el catedrático de Fisiología-Endocrinología de la Universidad de Vigo, Federico Mallo le hizo algunas preguntas sobre su libro y más tarde llegó el turno del público.
Al día siguiente, el decano de la prensa el Faro de Vigo, publicó un
artículo de Ágatha de los Santos titulado: “De
la Puerta: “Una microbiota fuerte contribuye a un estado anímico feliz”
En este
artículo la periodista recoge la respuesta que la doctora De la Puerta dio
cuando le pregunté acerca del tratamiento con trasplante de microbiota fecal (TMF), porque el Dr. David
Perlmutter en su libro Alimenta tu cerebro
cuenta casos clínicos que parecen increíbles; pero la doctora nos confirmó que,
efectivamente, tiene compañeros
extranjeros que están utilizando este tratamiento con muy buenos resultados y
que; sin duda, será el tratamiento del futuro.
De la
doctora Dolores de la Puerta tienes dos títulos más en mi blog: LECTURAS
PARA COMPARTIR:
- “ La inflamación crónica” LECTURAS PARA COMPARTIR
- “Un intestino feliz” LECTURAS PARA COMPARTIR sobre su primer libro que también lo presentó en Vigo el 15 de septiembre de 2023.
La doctora
se presenta en su libro:
“Soy la
doctora Mª Dolores de la Puerta y nací en Cartagena. Mi inquietud profesional y
circunstancias personales hicieron que en el año 2000 me enamorara del
maravilloso mundo de la microbiota intestinal.
Tengo la suerte de haber podido reconducir mi actividad profesional para dedicarme a ella por completo en consulta hace ya más de veinte años. Como médico, nada me gustaría más que poder atender a todas las personas que solicitan mi ayuda, pero soy humana y la capacidad asistencial es limitada web de la doctoradelapuerta.
De la Puerta, Mª. D. (2025): “La microbiota estresada. Cuida tu intestino
para superar la ansiedad, mejorar tu salud y ser más feliz” (solapa
interior). HarperCollins.
1. ¿Qué quiere decir con la expresión:
la digestión mental?
2. ¿Cuál puede ser nuestra mejor inversión
en salud?
3. ¿Qué debemos comer para sentirnos
mejor en general?
4. ¿Qué significa la inteligencia espiritual?
1. ¿Qué quiere decir con la expresión:
la digestión mental?
La doctora utiliza esta expresión para explicarnos una
asociación que ella ha constatado en su consulta:
“A lo largo de los años he tenido
ocasión de observar en los pacientes multitud de vínculos físico-emocionales,
como el miedo-diarrea o la angustia vital-estreñimiento. Eso me ha permitido
tener la constatación clínica que confirma la relación entre el tránsito
intestinal y la digestión mental. La investigación también demuestra que hay
una asociación directa entre la “digestión” de los pensamientos y las emociones
que se vincula con la digestión de los alimentos y el tránsito intestinal. De
forma recíproca, también los desórdenes digestivos afectan al estado de ánimo.
[…]
El desorden en la actividad del eje
microbiota-intestino-cerebro está detrás de muchos trastornos tanto físicos
como psicológicos y emocionales. Y entre ambas caras de la misma
moneda, la física y la emocional, hay una conexión bidireccional en cuanto a la
causa y consecuencia.
Por un lado, circunstancias externas
como la alimentación, el estilo de vida, la toma de fármacos, el sueño o el
estrés dan forma a tu microbiota y, además, sobre ella también influyen
determinados predisponentes genéticos. Por otro, la microbiota regula la
síntesis de moléculas neuroactivas, que son capaces de interactuar con el
sistema nervioso central. Estos metabolitos son, principalmente, los
neurotransmisores y los ácidos grasos de cadena corta.
Cuando
cualquier situación estresante o traumática se mantiene en el tiempo, siempre
terminará afectando a la microbiota, alterando su composición y activando el
sistema inmune. El encendido de esta alerta inmunitaria favorece estados
proinflamatorios que a su vez alteran la microbiota, alteran la permeabilidad
de la barrera intestinal y de la barrera hematoencefálica, alteran el umbral de
neuroinflamación, alteran la síntesis de moléculas neuroactivas, etc.
Niveles
más altos de neuroinflamación —inflamación del cerebro— provocan cambios
estructurales en las células gliales y en las neuronas implicadas en el
aprendizaje, la memoria, la regulación del estado de ánimo y las emociones.
Todo ello favorece la aparición de síntomas físicos y emocionales.
Para
mejorar tu digestión mental te recomiendo mirar y cuidar la microbiota. Los
prebióticos benefician tanto a la mucosa intestinal como a la inmunidad, y los
probióticos ayudan a recuperar la permeabilidad intestinal, mejorando así la
función de la barrera mucosa y estabilizando el equilibrio de tus bacterias
intestinales. También te pueden ayudar a modular la inflamación sustancias
antioxidantes como los polifenoles, moléculas antiinflamatorias como el omega
3, aminoácidos o vitaminas del grupo B.
Incorporar todo esto al ejercicio
profesional abre paso a un bonito campo de la medicina que podríamos denominar
psiquiatría funcional o psiquiatría nutricional”.
De la Puerta, Mª. D. (2025): “La microbiota estresada. Cuida tu intestino para superar la ansiedad, mejorar tu salud y ser más feliz” (pp. 56, 62, 63 y 64). HarperCollins.
2. ¿Cuál puede ser nuestra mejor
inversión en salud?
Resulta
que si eres una buena persona, además de poder ganarte el cielo cuando mueras, puede que tengas una
microbiota más sana mientras vives. ¿Te imaginas?
Esta es la conclusión personal que saqué
cuando leí el tercer párrafo de este apartado:
“He hecho referencia a la higiene
mental como uno de los pilares en los que se apoya el equilibrio de la
microbiota. Vamos a desarrollar y a reflexionar acerca de este concepto. Para
ello, te propongo empezar respondiendo a la siguiente pregunta: ¿qué
pensamientos tienes en la cabeza?, o, mejor, ¿qué pensamientos permites que se
queden en tu cabeza? Quiero que sepas
que en el cuerpo cada pensamiento y emoción es bioquímica.
Si paras un momento y te observas,
seguro que te das cuenta de que cada idea que pasa por tu cabeza hace que te
sientas de forma muy diferente. Esto es porque, asociados a esa percepción y a
ese sentimiento, el cuerpo produce unas u otras moléculas llamadas
neurotransmisores. Ellos son los que están protagonizando esa conexión y esa
percepción emocional, hablaremos mucho de ellos más adelante.
[…]
Si en tu vida y en tu cabeza fomentas
la generosidad, la empatía, el agradecimiento, la compasión o cualquier otro
sentimiento bondadoso, las moléculas que circulan por tu cuerpo son
antiinflamatorias. Esa sí que es y será
la mejor inversión en salud. En cambio, si te permites tener sentimientos
como el rencor, la envidia, la ira, la necesidad de venganza o cualquier otra
maldad afectiva que se te pueda ocurrir, lamento comunicarte que estás
comprando inflamación, una mala inversión”.
De la Puerta, Mª. D. (2025): “La microbiota estresada. Cuida tu intestino
para superar la ansiedad, mejorar tu salud y ser más feliz” (pp. 94 y 96).
HarperCollins.
3. ¿Qué debemos comer para sentirnos
mejor en general?
La doctora nos propone un truco muy
sencillo para redirigir los impulsos de dulce cuando estamos tristes o
aburridos:
"¿Sabes cuál es la dieta que más te
ayuda a fomentar el bienestar y la felicidad, los alimentos que contribuyen más
eficazmente a modular tu ansiedad y a manejar el estrés? Aunque seguro que
inmediatamente has pensado en los carbohidratos, no es así. La ciencia
demuestra que aumentar el consumo de grasas y proteínas contribuye a reducir la
ansiedad y la depresión, mientras que el consumo de mayor cantidad de
carbohidratos fomenta el estrés, la ansiedad y la depresión.
Cambiar la dieta permite modificar tu estado
de ánimo y hacerte sentir más feliz.
¡Cuidado!, porque si cuando estás bajo
de ánimo buscas un refugio rápido y tienes una sensación de recompensa
inmediata comiendo chucherías dulces, en realidad solo estás fomentando que se
mantenga la ansiedad. Te propongo
reconducir el impulso. En esos momentos procura consumir grasas de calidad
como frutos secos, aceitunas, semillas, o proteínas de calidad como queso,
fiambres sin aditivos, huevos, tofu. Nada va a cambiar de la noche a la mañana,
pero si estás atento, irás notando que este cambio te ayudará a empezar a
sentirte mejor”.
De la Puerta, Mª. D. (2025): “La microbiota estresada. Cuida tu intestino
para superar la ansiedad, mejorar tu salud y ser más feliz” (pp. 114 y
115). HarperCollins.
4. ¿Qué significa la inteligencia espiritual?
Siempre había escuchado lo de inteligencia emocional; pero, esta vez, la
doctora va un poco más allá y nos habla de la inteligencia espiritual:
“Te he hablado de la parte más práctica del
abordaje de la neuroinflamación. Tenemos opciones para manejarla desde el
intestino, equilibrando su microbiota y la actividad de su sistema nervioso
local; también nos ayudan una buena calidad y cantidad de sueño y la
melatonina, es fundamental la placentera actividad del nervio vago y, por
último y no menos importante, te he contado los beneficios limpiadores del
sistema glinfático. Toca hablar ahora de
otra forma de prevenir la neuroinflamación, más inmaterial, mucho más emocional.
Igual
que la práctica habitual de ejercicio físico aporta salud a tu cuerpo físico,
la práctica habitual de la espiritualidad, del tipo que sea, religiosa o laica,
aporta beneficios a tu estado mental. Y hoy sabemos con certeza que la salud
corporal y la mental están conectadas de muchas formas.
No
confundas religión con espiritualidad. Puedes ser agnóstico o ateo y ser una
persona profundamente espiritual. Para ello, solo tienes que creer en la bondad
esencial del ser humano. Es una forma de vida que permite vivir más allá de uno
mismo, tendiendo la mano a los que te rodean y al mundo. El nivel de espiritualidad se manifiesta en la forma que tienes de
relacionarte contigo y con los demás.
En el contexto de esta espiritualidad
hay un concepto que me encanta: la
inteligencia espiritual. Está basada en la sabiduría vital. Nos permite
interpretar las realidades más profundas y entender el auténtico sentido de las
cosas más allá de nosotros mismos. Por ejemplo, nos permite entender o captar
el mensaje de un texto por encima de lo que transmite su simple lectura, o
podemos comprender lo que alguien está transmitiendo cuando te está hablando
más allá de las palabras que dice.
Este
tipo de inteligencia da un sentido espiritual a la vida y contribuye a hacer
que te sientas íntimamente bien, más allá de cuáles sean tus circunstancias
personales, laborales, afectivas o económicas.
La inteligencia espiritual es un regalo
exclusivamente humano que te ayuda a ser feliz.
La
inteligencia espiritual se construye desde la infancia y te ayuda a entender la
esencia de las cosas, de las personas y de nosotros mismos”.
De la Puerta, Mª. D. (2025): “La microbiota estresada. Cuida tu intestino
para superar la ansiedad, mejorar tu salud y ser más feliz” (pp. 143 y
144). HarperCollins.
Un saludo muy afectuoso a ti y a todos
tus bichos de la microbiota.
Paulino.